Guadalupe Morales Escánez, conocida como «La Lupe», lleva 45 años al frente de su quiosco de helados y chucherías en Garrucha (Almería). Su nieto José Ramón, de 15 años, escribió un email a Nestlé para que le hicieran un homenaje. Y la empresa respondió. Una mañana de sábado, todo el pueblo se organizó en secreto: ensayos por las calles, una alfombra azul, músicos con una canción compuesta expresamente para ella, y el quiosco renovado con carteles nuevos. El resultado es una pieza de branded content que se convirtió en viral, recogida por medios de toda España como muestra de cómo una historia real y auténtica puede emocionar más que cualquier ficción.